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Colombia: ¿qué lecciones ha dejado la crisis migratoria de Venezuela?

Hay que por un momento hacer a un lado cualquier consideración ideológica para mostrar el drama humanitario que vive el hermano pueblo venezolano

Colombia: ¿qué lecciones ha dejado la crisis migratoria de Venezuela?

Sin lugar a duda el tema que está en auge por estos días en la región, es la crisis fronteriza que se ha agudizado con el vecino país, pero más allá de intentar descalificar las acciones de su gobierno y de paso hacer proselitismo político de cara a las próximas elecciones en Colombia, hay que por un momento hacer a un lado cualquier consideración ideológica y mostrar lo que en sí representa el drama humanitario que vive el hermano pueblo venezolano.

De un problema local a un problema regional.

Desde el momento en viera la luz en 2013 la crisis económica en Venezuela y sin ahondar en forma detallada sobre sus causas, hay que señalar el fuerte impacto que han tenido las distintas dinámicas políticas de la nación venezolana y que se reflejaron necesariamente en el ámbito social. Desde iniciada la crisis, vemos como un país que si bien no gozaba de un amplio margen de unidad nacional, había cierto clima de espíritu democrático, con la posibilidad para que distintas colectividades expusieran sus ideas en la arena política (claro que todo esto es abierto a subjetividad), sin embargo gracias al radicalismo de ciertos sectores, poco a poco se ha ido deformando en un fenómeno de bipolaridad donde la característica más llamativa son las constantes acusaciones de parte y parte para explicar los males actuales de Venezuela, hecho que lo único que ha logrado es un problema de orden público con aroma a guerra civil, que crece de la mano con el descontento social general y el aumento de los índices de criminalidad.

Ante un escenario de hambre, crimen, desabastecimiento, polarización y también depronto falta de garantías en el ejercicio democrático, muchos venezolanos han potado por migrar a un país vecino, hecho que ha trasladado los problemas de un orden local a un plano regional, revelando que más allá de consideraciones teóricas que plantea la globalización, la comunidad regional no puede vivir en una suerte de autismo nacional olvidando los problemas de sus vecinos. Estos problemas tarde o temprano los tocarán.

Bomba de tiempo social

Iniciada ya la crisis humanitaria algunos meses atrás, se veía como los intereses políticos del país giraban en torno a la implementación de los acuerdos de paz con las FARC, volteando la cara a Venezuela solo para usarla como referente a las implicaciones que plantea darle la oportunidad al grupo guerrillero de tener participación política. Sin embargo con el paso del tiempo, muchos sectores académicos y periodísticos colombianos señalaron que más de ser un referente a otras alternativas políticas, la crisis en Venezuela iba traer consigo los problemas que implica que un grupo de migrantes en condición de vulnerabilidad lleguen a otro país. Si bien para la clase empresarial  colombiana puede ser una oportunidad para aumentar sus ganancias en detrimento de los salarios, ya que contarían con extranjeros trabajando por muy poco, los efectos de esta migración de fuerza de trabajo barata,  se verían en la falta de oportunidades de empleo para los nacionales, y si a esto le sumamos la competencia desleal que plantea el contrabando y los problemas delictivos de venezolanos en territorio colombiano (los más recientes perturbadoramente llamativos donde Venezolanos prefieren matar a sus arrendatarios antes que dejarse echar), todo esto llevará, a que de a poco el pueblo colombiano exija soluciones más eficaces a esta crisis, y depronto ante una falta de solución clara, la opción por tomar las vías de hecho contra los extranjeros.

 Atención oportuna del Gobierno para solucionar el problema

Ante las medidas presentadas por el Presidente Santos días atrás para hacer frente a la crisis migratoria, hay que cuestionar la falta de acción oportuna y la falta de visibilidad que tuvo las zonas de frontera en este sentido. Si bien se puede justificar con el hecho de que en el país se están presentando importantes problemas de orden público, (como el atentado a los policías en Barranquilla, o el paro armado anunciado por el ELN) el problema con los migrantes venezolanos no es de hoy, cosa distinta que se haya dinamizado recientemente, pero este era un problema que se veía venir y al cual no se le presto la atención anticipada. Como sea, ahora no es tiempo de llorar sobre la leche derramada, solo restaría por evaluar con el tiempo la eficacia de dichas medidas migratorias, ya que, si algo nos ha mostrado la experiencia de migrantes latinos a Estados Unidos, es que ante una situación de crisis y necesidad, es este mismo el motor que procura la creatividad para sobrevivir, en este sentido hay que dudar que unas medidas pensadas sobretiempo, vayan a tener un efecto contundente y duradero.

 

Latin American Post | Marlon Moncada