¿Llegó la hora del peso cubano unificado?

La Unión Europea ha ofrecido su experiencia para apoyar la unificación de las divisas en Cuba

¿Llegó la hora del peso cubano unificado?

¿Se imagina recibir su salario en la moneda oficial de su país y tener que realizar sus compras calculadas en una segunda moneda oficial de distinto valor? Esa es la realidad cotidiana entre los cubanos, los principales afectados por la dualidad monetaria en la que se encuentra el país caribeño. Esta dualidad además afecta otras áreas de la vida económica del país.

Para Cuba, el precio de hacer frente al "imperio" ha sido alto. El país pudo sobrevivir de forma moderada durante algunas décadas, gracias al apoyo de la Unión Soviética, cuando el empleo de monedas distintas al peso estuvo prohibido, sobre todo el dólar, penado con cárcel. Sin embargo, tras la desintegración del bloque socialista, la isla quedó aislada política y económicamente. Durante esta etapa se hicieron más evidentes los estragos del bloqueo impuesto por Estados Unidos. Para los años 90, el gobierno entendió la necesidad de la transformación del país.

El Peso cubano (CUP) no podía hacer frente al dólar o a su uso. Como consecuencia, nació el peso cubano convertible (CUC), pues el bloqueo de Estados Unidos continuaba -y continúa- vigente. Por tanto, Cuba no puede realizar transacciones internacionales con el dólar y legalmente está fuera de circulación en la isla. 

En este sentido, las operaciones en el país se llevan a cabo en CUP o CUC según el contexto. La paridad es de 1 CUC (25 CUP) = 1 USD o €0.87. Esta situación ha vuelto los gastos cotidianos en un verdadero dolor de cabeza para los habitantes e incluso para los visitantes. 

¿Se imagina recibir su salario en la moneda oficial de su país y tener que realizar sus compras calculadas en una segunda moneda oficial de distinto valor?

Por ello, la unificación de la moneda cubana ha sido señalada como un objetivo del gobierno de Raúl Castro, pero hasta ahora no hay acciones oficiales. La Unión Europea, a través del director general de Cooperación Internacional y Desarrollo de la Comisión Europea, Stefan Manservisi, ha ofrecido ayuda para lograr la unificación. La UE cuenta con experiencia gracias a la creación del euro, moneda que circula desde 2002, aunque fue propuesta oficialmente desde 1992 en el Tratado de Maastricht. 

Más de una década se requirió para darle forma a la eurozona, ampliándose hasta los 19 miembros actuales. Para ser parte del euro se tiene que cumplir con los criterios de convergencia, monitorear la economía del país candidato y someterse a las políticas del Banco Central Europeo. Este último organismo suele ser duramente criticado, sobre todo frente a los casos de Grecia, España y Portugal. Los casos muestran que en el euro no sólo hay ventajas. Si bien la moneda ha facilitado las transacciones de los miembros de la UE, también los ha sometido a restricciones monetarias duras.

Para Cuba, la unificación daría solidez al peso cubano, facilitando las transacciones al interior y al exterior, además de consolidar su paridad frente a otras monedas. Lo anterior daría mayor confianza a inversionistas, turistas y cualquier mercado que negocie con Cuba, en especial si el embargo estadounidense termina. 

La experiencia europea puede dar a la isla todas las herramientas para evitar grandes fluctuaciones. La UE preparó a los países candidatos para su ingreso, en especial a los de Europa central, por lo que esas recomendaciones serían pertinentes para Cuba. Para el cubano promedio su vida sería más sencilla, cobraría y pagaría en la misma moneda, un camino largo que los europeos podrían acortar.

 

Latin American Post | Luis Liborio
Copy edited by Marcela Peñaloza

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