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Brasil debate el futuro de Embraer

Boeing se ha acercado a la empresa brasileña buscando un acuerdo aún no definido

Brasil debate el futuro de Embraer

El futuro de la Empresa Brasileña de Aeronáutica (Embraer) se debate en Brasil ante la noticia del interés de la estadounidense Boeing en la aeronáutica brasileña, ya sea como compra, fusión o cooperación, algo que no ha quedado claro hasta ahora.

Aunque el gobierno brasileño no se plantea la venta de la empresa, la noticia ha abierto un diálogo en el país sudamericano sobre cuál debe ser el destino de la empresa ante los retos del mercado global aeronáutico.

La empresa nació en 1969 en plena dictadura militar que tuvo la iniciativa de construir aviones para uso civil y militar; rápidamente consiguió hacerse un lugar en el mercado de la época, con gran éxito desde el Bandeirante, un turbohélice de gran aceptación a nivel internacional en la década de los 70, lo que le dio a Embraer la liquidez y el prestigio suficiente para crecer de forma acelerada y sostenida.

Supo entrar a la era del jet con una gama de productos que posicionó a la industria brasileña entre las de mayor capacidad del mundo y, por supuesto, la primera en Latinoamérica. Hoy es la tercera compañía aeronáutica a nivel global, sólo por debajo de la estadounidense Boeing y la europea Airbus; ningún otro país latinoamericano tiene la capacidad de construir un avión en el competido mercado de la aviación; se fabrican sólo algunos modelos de uso limitado en Argentina y en México, pero en ninguno de los dos casos pueden competir a nivel industrial como Embraer.

Justamente, por la importancia de la empresa brasileña, esta mantiene un peso en la industria de Brasil y aunque Embraer está en un 99% en manos privadas, ese 1% le da al Estado brasileño la capacidad de tener la última palabra sobre cualquier cambio a la misma    

El 99% lo comparten tres empresas brasileñas, que seguramente se plantean cuál será el futuro para Embraer cuando la aeronáutica china COMAC y la rusa ОАК entren fuertes en el mercado, además de la tradicional competencia con la canadiense Bombardier.

Embraer produce además productos de uso militar de la más alta tecnología, lo que pone en jaque al Estado brasileño sobre cómo actuar en este caso, pues considera que debe proteger información confidencial de carácter industrial y tecnológico, además de un sector estratégico de la economía.

Embraer ya produce en Estados Unidos su línea de aviones ejecutivos en un centro instalado en Florida, lo que facilitaría una colaboración estrecha, pero falta esperar la postura del gobierno de Brasil ante cualquier acuerdo con Boeing, que teme a ceder el control de una de las principales empresas brasileñas a nivel global.

Aunque la venta no sea una opción, Embraer debe plantearse la colaboración estrecha con otras empresas aeronáuticas para el desarrollo de nuevos aviones, pues no ha presentado algo inédito desde hace años, sobre todo tras el acuerdo para la compra de C Series de Bombardier por Airbus que presiona directamente sobre Boeing y Embraer, la pregunta seguirá al aire unos meses más generando debates: ¿Qué clase de relación debe existir entre Boeing y Embraer ante los desafíos del mercado global?

 

Latin American Post | Luis Liborio
Copy edited by Susana Cicchetto