¿Por qué Estados Unidos decidió salir del Pacto de Nueva York?

Encuentre aquí su guía para entender la decisión de la Administración Trump de salir de este pacto sobre migrantes y refugiados

¿Por qué Estados Unidos decidió salir del Pacto de Nueva York?

Read in Englsh: United States: What happened to the New York Pact?

La salida de Estados Unidos del Pacto Mundial de la Naciones Unidas sobre migrantes y refugiados el pasado 1 de diciembre, supone una vez más la negativa de la Administración Trump de participar en los compromisos globales que habían pactado sus antecesores. El impacto de esta decisión a nivel internacional genera grandes expectativas, pues limita la posibilidad de la comunidad internacional de generar una política común en temas de migraciones y debilita los acuerdos establecidos en el Pacto de Nueva York.

Lejos de representar una ruptura en la política del actual gobierno, la decisión tomada por la Delegación de Estados Unidos frente a la ONU puede ser vista como un paso más dentro del programa político de America First. La resolución fue argumentada bajo el lema de la soberanía del gobierno a la hora de tomar decisiones, pues de acuerdo con el comunicado oficial de la Delegación: “La Declaración de Nueva York incluye varias disposiciones que son inconsistentes con las políticas de inmigración y refugiados de Estados Unidos y los principios de inmigración de la Administración Trump”

¿Qué es el Pacto de Nueva York y por qué es importante?

La Declaración Mundial de Naciones Unidas sobre migrantes y refugiados, también conocida como el Pacto de Nueva York, tuvo lugar en septiembre de 2016, cuando los representantes de Naciones Unidas se reunieron para establecer las directrices sobre migración y sus actuales retos a nivel mundial. Apoyado por la Administración Obama, el Pacto de Nueva York buscaba velar por los Derechos Humanos de los migrantes, al mismo tiempo que pretendía mejorar las políticas migratorias a partir de la cooperación internacional. Este acto representaba un compromiso por parte de todas las naciones, incluída Estados Unidos, por crear una política global.

Durante el mandato de Barack Obama, la posición norteamericana frente a los inmigrantes fue más abierta a comprometerse con la comunidad internacional, permitiendo no solo la participación de Estados Unidos en declaraciones como el Pacto de Nueva York, sino también la creación de programas de acogida y apoyo para jóvenes migrantes.

¿Qué tan incongruente es esta decisión?

Dentro de la actual Administración estadounidense, la política migratoria restrictiva ha estado sobre la mesa desde el inicio. De hecho, el presidente Donald Trump ha dejado clara su posición frente a los inmigrantes desde su campaña electoral, marcando un muro imaginario entre el ‘ellos’ y ‘nosotros’. Se dice que la aplicación de la teoría del chivo expiatorio es una de las razones por las que los estadounidenses más conservadores han votado por el candidato, pues argumenta los problemas de la nación en un grupo de individuos culpables.

Por esto, podría decirse que, controversial o no, la reciente decisión de no participar en el Pacto Mundial sobre migrantes y refugiados, puede ser vista como un decisión congruente con la campaña política y la ideología presentada por el ahora presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Sin embargo, esto no quiere decir que siga el mismo curso de los programas de política internacional de los pasados gobiernos.

El endurecimiento de las políticas migratorias y los diferentes actos ejecutivos que han llevado a la suspensión de visados y la terminación de famosos programas de acogida han sido característicos de la Administración Trump desde el inicio de su mandato. Comenzando por la polémica medida que prohibía la entrada de refugiados y nacionales de 7 países en enero de este año, el gobierno Trump ha actuado sistemáticamente a favor de una política más restrictiva.

En septiembre de 2017 el presidente decidió suspender el famoso programa de acogida Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA), conocido como Dreamers, que desde su inicio en 2012 ha acogido a cerca de 800,000 jóvenes migrantes que están ahora en un limbo jurídico. Así mismo, a inicios de noviembre, se dio oficialmente por terminado el programa de apoyo a jóvenes centroamericanos Central American Minors (CAM), creado por la Administración Obama en 2014 como alternativa a la crisis humanitaria que se estaba viviendo en la región, debido a la ola de violencia y la migración de menores de edad centroamericanos por la frontera meridional de Estados Unidos.

Aún con fuertes críticas por parte de la oposición, en especial de la líder demócrata Nancy Pelosi, quien por ejemplo ha calificado la cancelación del programa Dreamers como “un acto profundamente vergonzoso de cobardía política y un ataque despreciable a jóvenes inocentes en comunidades a lo largo de Estados Unidos”, el gobierno Trump ha sido congruente con su visión de política migratoria y ha cumplido con sus promesas de America First.

 

Latin American Post | Laura Delgado 

Copy edited by Laura Rocha Rueda

 

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