Reducir el CO2: el reto de los mexicanos

La capital mexicana afronta el riesgo del cambio climático al vincularse a la Declaración Climatica de Chicago, con la cual pretende reducir el CO2 y mejorar la calidad de aire

Reducir el CO2: el reto de los mexicanos

El pasado mes de noviembre, el Palacio Legislativo de San Lázaro, en México, aprobó la reforma de la Ley General de Cambio Climático que fue puesta en marcha en México en 2014. Lo que contempla la reforma es que ahora los gobiernos locales tendrán mayor autonomía para gestionar y ejecutar recursos destinados a la mitigación del cambio climático. Los líderes municipales tendrán el reto de mejorar la seguridad alimentaria, el desarrollo rural, la educación e incluso la prevención y atención de enfermedades derivadas de los efectos del cambio climático por el efecto invernadero.

¿Por qué es importante para México?

Según la Comisión Europea, Brasil y México son los dos países iberoamericanos que más contaminan. Ambos estados están entre los 20 primeros de la lista. Brasil se sitúa en el puesto 15 emitiendo 486.229 kilotones de CO2 y México le sigue con 472.017 kilotones.

Por ello, en el gobierno mexicano se ha estado mucho más consciente de sus obligaciones para garantizar el desarrollo sostenible del país y evidencia de esto es que en las últimas semanas, Ciudad de México firmó la Declaración Climática de Chicago donde líderes de 40 ciudades del mundo se comprometieron a adoptar compromisos alineados con el Acuerdo de París, para reducir las emisiones de CO2 y contrarrestar el cambio climático global. 

El Acuerdo de París es considerado el logro ambiental más importante de la historia por su alcance global, aunque empañado por el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que retiró a su país de lo ya acordado junto a 195 países en 2015.

Con la firma de la capital mexicana a la Declaración Climática de Chicago, Ciudad de México se comprometió a acelerar la transición a motores libres de hollín y a invertir en autobuses con tecnología cero emisiones para el 2025. Así como asegurar que en 2030 la ciudad sea cero emisiones en su mayoría.

Tecnología para reducir el CO2


La Organización de la Naciones Unidas (ONU) estima se necesita invertir entre 5 y 7 billones de dólares anuales para lograr un desarrollo sostenible mundial y que en el caso de Latinoamérica si unas 22 ciudades cambiaran su flota de transporte público por vehículos eléctricos se ahorrarían 64 mil millones de dólares en combustibles de aquí al 2030 y en ese mismo periodo se podrían dejar de emitir 300 millones de toneladas de dióxido de carbono.  

Sin embargo, países de primer mundo, como el caso de Suiza trabajan para mitigar las concentraciones de CO2 que están entre las más altas en los últimos 800 mil años. 

Sus iniciativas están enfocadas a rentabilizar lo que se considera una problemática mundial y para ello diseñaron aparatos en centros de reciclaje que absorben el aire del entorno y gracias diferentes filtros se obtiene CO2 puro que se recoge para ser utilizado como materia prima en el alimento de peces, cemento o dentífricos, entre otros productos. 

Se estima que estos dispositivos pueden capturar hasta unas 900 toneladas de CO2 por año, una cifra que podría ayudar de manera notable a las ciudades latinoamericanas.

 

Latin American Post  | Yulieth Mora

Copy edited by Carlos Eduardo Gómez Avella

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