América Latina: ¿producción de coca como cobertura contra la devaluación?

El libre mercado siempre busca el equilibrio

producción de coca

Read in English: Latin America: is cocaine production a shield from the rising dollar?

El presidente de Estados Unidos Donald Trump acusó al gobierno colombiano por el aumento en la producción de cocaína que fue atestiguada tanto por el observatorio de drogas colombiano, el departamento de Estado norteamericano y las Naciones Unidas. Venezuela y Bolivia también fueron señalados por no cumplir con sus obligaciones en la lucha contra la producción del alucinógeno.

De acuerdo al Centro Europeo para el Monitoreo de Drogas y Adicciones, los primeros 4 años de la actual década vieron una disminución consistente en la producción, incluyendo a la planta, en sí, y a la producción del narcótico en Colombia, Bolivia y Perú.

Basado en estadísticas de Insight Crime Organization, Colombia ha mostrado el aumento más rápido en la producción de coca en el continente, tal que su producción en 2015 alcanzó las 53,000 hectáreas mientras que en 2016, el total de cultivos ascendió a 188,000; 80% más que el promedio de cultivos entre 2008 – 2015.

¿Qué hay detrás del drástico cambio?

La economía. Un dólar estadounidense costaba $1,937.85 pesos colombianos (COP) en enero de 2014. Para febrero de 2016, el mismo dólar costaba $3,382.94 dólares. La devaluación de 74% sufrida por el peso colombiano causó estragos nacionales, pues la inflación en 2015 llegó a 6.77%, el mayor valor en 7 años.

La súbita devaluación del peso colombiano se debió a un fenómeno que también fue experimentado por Bolivia, Perú y Venezuela: el choque internacional en los precios del petróleo. Colombia es un caso de estudio idóneo pues el efecto del evento macroeconómico se sintió de forma más directa que en otros países dada la inexistencia de otras industrias que cubriesen su impacto sujeto a condiciones de mercado.

En vista que el principal objetivo del mandato del presidente colombiano Juan Manuel Santos fue la consolidación del acuerdo de paz con la guerrilla marxista FARC entre 2015-2016, el control estatal en áreas rurales fue limitado a su vez que se eliminó el riego aéreo de toxinas para acabar con cultivos ilícitos.

Dado que el 25% del total de 45 millones de colombianos vive en el campo, ser golpeados por una inflación del 6.77% no solo aumentó el costo de vida de dicha población sino que limitó su capacidad de producir alimentos, poniendo dicho segmento del país en alto riesgo de recaer en la pobreza.

Por el otro lado, un dólar encarecido aumenta los incentivos a las exportaciones de dos principales industrias ilegales en Colombia; la minería ilegal y la producción de cocaína. Considerando que el oro es el respaldo del dólar, un aumento del dólar reduce el precio del oro, generando un desplazamiento industrial de la minería al cultivo de coca.

Un reporte del diario colombiano El Espectador reveló que la alternativa actual para los colombianos rurales está en trabajar en cultivos de palma y ganar cerca de $11.6 dólares al día o laburar en campos de coca y obtener 229% más al día.

A pesar que los comentarios de Donald Trump son ciertos, América Latina se ha comprometido con el avance en la erradicación de cultivos ilícitos en tanto fuerzas externas impredecibles no se hagan presentes. El súbito aumento en los campos de coca en la región serán regulados una vez la economía del subcontinente se ponga en marcha en 2020, de acuerdo a la experiencia previa.

 

Latin American Post | David Eduardo Rodríguez Acevedo

Copy edited by Susana Cicchetto

 

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