El fenómeno del Trap: ¿Un género controversial?

El estilo musical ha despertado opiniones variadas entre seguidores de la música urbana y miembros de sectores conservadores

El fenómeno del Trap: ¿Un género controversial?

¿Qué es el Trap? ¿Cuál ha sido su evolución? ¿Realmente está aportando algo a la sociedad? Son preguntas que muchos usuarios en internet se cuestionan en relación a este género musical.

Para empezar, hay que entender qué es el Trap, dónde nació, por qué es tan popular y qué mensaje envía al público. Originalmente, este género nace como una ramificación del hip hop en los Estados Unidos. Surge en los años 90 en el sur de Norteamérica entre los estados de Atlanta y Texas.  Los sonidos característicos son una mezcla de rap y música electrónica; adicionalmente, sus letras tienden a ser agresivas y con alto contenido explicito -en las que por lo general se habla de drogas, sexo y violencia-.

El término Trap hace referencia a una denominación estadounidense, cuya alusión son los lugares donde se venden drogas. En Estados Unidos existen innumerables representantes de este género y mucho antes de que la sociedad latina lo conociera y se volviera tendencia, ya era comercial en ese país. Sin embargo, este estilo urbano se ha vuelto aún más popular en los últimos dos años. Grandes artistas de reguetón encontraron en el Trap un nicho de mercado y un nuevo sonido para implementar en sus composiciones.

Inicialmente, muchas personas no entendían qué era el trap y lo confundían con el reguetón. No obstante, ambos géneros se diferencian entre sí. Actualmente, personajes como Bad Bunny, Anuel AA, Bryan Myerts, etc., son los representantes hispanos. Gracias a ello, los artistas gozan de una extraordinaria fama a nivel mundial.

Cuando se conocieron los primeros temas virales de esta música, como “Esclava”, “Tu me enamoraste”, “Panda”, entre otros, las reacciones no se hicieron esperar. Por un lado, los fans de la música urbana lo apoyaron y, por otro lado, las personas que consideran que el género urbano no es música manifestaron su oposición catalogándola como "pornografía auditiva".

Algo si es cierto, las letras de este género son sobre temas sensibles. El contenido no es aptos para niños, puesto que representa una influencia temprana respecto a ciertos asuntos que deberían omitirse por su estado de inmadurez. No obstante, detener algo que ya está posicionado en la industria es casi imposible. Aunque si se mira desde otra perspectiva, lo que se abarca en el trap es el reflejo de una realidad innegable. El problema radica en la forma en cómo el contenido es difundido, razón por la cual ciertos sectores lo califican como algo “malo e irrespetuoso”.

La controversia siempre va existir desde el momento en que cualquier persona desarrolle contenido público. En este sentido, los expertos en arte y miembros de las clases sociales conservadoras han realizado campañas para dejar en claro su descontento ante  esta situación. Si hablamos en términos filosóficos, las letras no aportan mucho, ya que carecen de profundidad artística y sus ritmos son meramente pegajosos.

No está mal que a la gente le guste este género, cada quién es libre de escuchar lo que quiera. La cuestión final es ¿qué se puede hacer para evitar que estas canciones lleguen a los oídos de niños que por su edad no deberían acceder a ellas? Mientras exista el libre acceso a internet seguramente será una pregunta sin respuesta.

Por último, pregúntese a usted mismo ¿como padre de familia está pendiente de lo que consumen sus hijos en la red?

LatinAmerican Post | Brandon Martínez

Copy edited by Marcela Peñaloza

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