Colombia: ¿qué se podría hacer con el dinero de la corrupción?

Se ha estimado que la corrupción les cuesta USD $17 millones por año a los colombianos 

Colombia: ¿qué se podría hacer con el dinero de la corrupción?

Las graves consecuencias de la corrupción no son exclusivamente económicas, pues son visibles los daños provocados en varias esferas de la sociedad. El país jamás ha obtenido una calificación positiva en el ‘Índice de Percepción de la Corrupción’ realizado por Transparencia Internacional.

Aunque evidentemente es un mal que puede padecer cualquier esfera de la sociedad, la corrupción en Colombia suele tener repercusiones devastadoras para la sociedad cuando es ejercida por actores políticos (por ejemplo, cuando el Fiscal Anticorrupción resulta ser un corrupto más), pues es tal la avaricia de estos ‘adictos a la mermelada’ que no les importa perjudicar gravemente el desarrollo del país, lo cual sigue alimentando cierto escepticismo político entre los ciudadanos (del cual el gran abstencionismo electoral es un síntoma).

El costo de la corrupción en Colombia no solo se debe considerar desde sus altas cifras monetarias (US$17 millones al año, es decir, unos COP$50 billones, como ha reportado El Tiempo), pues el precio que ha tenido que pagar la sociedad debido a este flagelo también ha sido en tiempo, recursos naturales y, en algunos casos, hasta vidas humanas (como ha sucedido últimamente con líderes ambientales que denuncian estos crímenes). 

Para probar esa multiplicidad de consecuencias descompongamos los siguientes casos de corrupción política bajo tres simples criterios: el tiempo que se retrasaron las obras a realizar, el dinero adquirido ilícitamente de las arcas públicas y, finalmente, el costo que ha tenido que pagar el pueblo colombiano:

Caso de corrupción

Costo en tiempo

Costo en dinero (US/COP)

Costo para los ciudadanos

El "carrusel de la contratación" en la construcción de la Fase III de Transmilenio en Bogotá.

Más de 24 meses, como reportó Caracol Radio.

Aproximadamente US$100 millones (COP$ 300 billones), como reportó El Espectador.

Problemas viales, inseguridad, elección de alcalde provisional, pérdida de credibilidad política, entre otros.

XX Juegos Nacionales de 2015 en Ibagué, Tolima.

La obra debía realizarse en aproximadamente 20 meses. Hoy en día, luego de 5 años, sigue inconclusa.

Más de US$18 millones (COP$ 54 billones) en desfalcos. Las pérdidas por los ingresos no percibidos por los servicios deportivos que antes eran ofrecidos en el lugar son incalculables, según El Espectador.

La no realización de los juegos. Además, el predio donde se inició la construcción, el cual antes era utilizado para actividades deportivas, quedó obsoleto, impidiendo el desarrollo de actividades deportivas para los habitantes.

Agro Ingreso Seguro (AIS).

Más de tres años.

De los aproximadamente US$4,6 millones (COP$ 1,4 billones), más de US$ 2 millones fueron repartidos entre menos de una docena de personas, según El Espectador.

Mayor abandono del campesinado colombiano por parte del gobierno, lo cual genera problemáticas que afectan a todo el país, pues la base económica de éste es el agro.

Minería ilegal.

Se dañan irreparablemente ecosistemas formados hace miles de años debido al mercurio.

El 80% del oro que exporta el país es ilegal, lo cual se traduce en una pérdida de las regalías correspondientes, como reportó El Espectador.

No solo se pone en riesgo la flora y la fauna, también la salud de los trabajadores y habitantes aledaños. Se ha convertido en la fuente de financiamiento de grupos armados.

Así, sin considerar a la minería ilegal, si sumamos los tres primeros casos de corrupción recaudaríamos unos US$ 120 millones (más o menos COP$ 360 billones). Todo esto solamente es la punta de este oscuro iceberg que hace años tiene al país al borde del naufragio. Incluso hemos dejado por fuera costos que rayan en lo absurdo, como los lujosos centros carcelarios donde muchos de estos delincuentes pagan en la actualidad sus condenas -reducidas, en promedio, a la mitad-. Y, aunque parte del dinero robado se ha devuelto, el estancamiento de dichos proyectos generó sobrecostos, tuvo repercusiones para varios sectores de la sociedad y nos aleja del desarrollo económico y social. Finalmente, demos rienda suelta a la imaginación por un segundo y soñemos con lo que se podría haber hecho con dicho dinero:

  • Pagar tres veces la deuda externa de Colombia y, con los 30 billones restantes, cubrir 10 veces el déficit de la educación pública y 4 veces el del sector salud.
  • Regalar a los colombianos 14’400.000 viviendas de interés social, las cuales representarían 3’600.000 familias de cuatro personas con un techo donde dormir.
  • Pagar el funcionamiento de 360 hospitales de 400 camas durante 20 años.
  • Alimentar a la totalidad de la población colombiana con tres comidas al día durante siete años y medio.

Latin American Post | Daniel Aldana

Copy edited by Laura Rocha Rueda

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