El buen momento económico de Brasil abre nuevo apetito político

Los datos de empleo y crecimiento deberían alejar el riesgo de una recaída en la recesión

 El buen momento económico de Brasil abre nuevo apetito político

El instituto de estadísticas IBGE está próximo a divulgar la tasa de desempleo de octubre. Según la consultora Go Associados, el desempleo se redujo por séptimo mes consecutivo de 12,4% a 12,1%. Como dato para destacar, en el primer trimestre de este año había alcanzado un récord de 13,7%.

Asimismo, el IBGE dará a conocer la evolución del Producto Interno Bruto (PIB) en el tercer trimestre, que según la estimación promedio de 31 economistas consultados por Bloomberg, marcará un aumento de 0,3% respecto al trimestre inmediatamente anterior.

De acuerdo con lo esperado, este sería el tercer trimestre consecutivo de expansión de la mayor economía latinoamericana, después de dos años en caída libre (-3,5% en 2015 y -3,6% en 2016). El gobierno brasileño presentó estas evoluciones, así como el control de la inflación, como prueba del retorno de la confianza después de la destitución de la presidenta de izquierda Dilma Rousseff el año pasado.

Por otra parte, la reactivación es lenta y se topa con la debilidad de las inversiones. También, se enfrenta con las dificultades del gobierno para aprobar la reforma de las jubilaciones, necesarias para sanear el fuerte déficit público. Además, se produce en un marco plagado de denuncias de corrupción contra los líderes de los principales partidos, incluyendo a Temer, a once meses de las elecciones generales de octubre.

Sin embargo, analistas estiman que el proceso de salida del pozo puede dar aliento a candidaturas “centristas” frente a las dos figuras que dominan las encuestas: el expresidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva y el diputado de ultraderecha Jair Bolsonaro. El expresidente del Banco Central, Carlos Langoni, vaticina una caída del desempleo por debajo del 10% en el segundo trimestre de 2018, un resultado crítico en la antevíspera de un proceso electoral.

Es importante tener en cuenta que la baja inflación alienta el consumo. Según la última encuesta semanal Focus del Banco Central (BCB), los operadores de mercado prevén un crecimiento del PIB para este año del 0,73%  y para 2018 del 2,58%. La anterior cifra mejora la expectativa respecto al 2,50% proyectado hace algunas semanas.

¿Una vuelta al escenario político?

De acuerdo con Langoni, la mejora de la coyuntura será un gran argumento para candidatos que quieran defender el legado del actual gobierno. Uno de los nombres más sonados para esa misión es el ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, quien fue también presidente del BCB bajo el mandato de Lula da Silva.

Meirelles se mostró por ahora reticente a evocar su posible candidatura. Sin embargo, en un evento organizado el pasado lunes 4 de noviembre por el semanario Veja, el ministro afirmó que comunicaría su decisión en el primer trimestre de 2018. Temer, el más impopular de los presidentes brasileños desde el retorno de la democracia en 1985, cuenta con apenas 3% de favorabilidad y descartó la hipótesis de su propia sucesión. No obstante, si la economía mejora, Temer asumiría un protagonismo importante en tiempos de campaña.

Aunque Temer afirma que no es candidato, una candidatura es cuestión de circunstancias, como lo señaló Murilo Aragao de la consultora de riesgo político Arco Advise. En todo caso, si su popularidad sube al aprobar la reforma de las jubilaciones y la economía sigue en ese buen momento de mejora, podría influir en la designación de su sucesor.

 

Latin American Post | César Augusto González

Copy edited by Marcela Peñaloza

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