Se sacuden los cielos de Venezuela

El acto político tiene efectos inmediatos en la economía del continente

Cielos venezolanos

Alrededor de 10 años antes de que American Airlines existiese, Avianca realizaba su primer viaje internacional a Venezuela. Hoy se rompe una tradición que desde 1925 ha sido parte del imaginario colectivo de ambos países.

La economía actual de Venezuela es el resultado de 20 años de gasto público respaldado en un solo activo, petróleo. Ante una caída significativa de los ingresos nacionales, el gobierno de Nicolás Maduro empieza a mostrar sus verdaderos colores. Hace dos semanas existían, principalmente, 10 aerolíneas que circulaban el espacio aéreo venezolano. American Airlines, Delta, Air France, Iberia, Copa Airlines, Tap Portugal, Air Europa, Avior Airlines, Caribbean Airlines, Aserca Airlines y SBA Airlines eran algunas de las empresas que se encontraban pisando fuerte dentro de la nación. Hoy, American Airlines ha dejado en entredicho su estadía en el mercado mientras que Delta, Iberia y Air France ya no participan.

El reporte de gestión 2016 elaborado por Copa Holdings informa que las ganancias operacionales por vuelos en territorio venezolano cayeron un 52% en 2016. En 2015, las operaciones aéreas en Venezuela representaron el 2.1% de las ganancias totales, mientras que en 2016 únicamente el 1.1%. A lo largo del informe se repiten, consistentemente, dos factores que explican las ineficiencias del año: contratos futuros perdedores y la inflación en Venezuela.

Considerando que TAP Portugal ha pausado sus servicios en el país sudamericano de forma intermitente y que Air Europa ha anunciado su decisión de quedarse, el resto del mercado aéreo venezolano posee una flota agregada inferior a 100 unidades repartida en un número de aerolíneas; solo Avianca cuenta con 174 aeronaves.

Todos los miembros de esta economía sufren; los viajeros cada día perciben menor oferta de viajes, a tal punto que hoy se ven viajes de Caracas a Miami que hacen escala en Turquía. Por su parte, las aerolíneas se ven obligadas a competir fuertemente pues sus operaciones se basan en proyecciones que difícilmente consideraron la debacle en Venezuela, los costos se mantienen y las rutas posibles disminuyen.

Esta destrucción de valor es consecuencia de una masiva pérdida de confianza comercial en Venezuela; las operadoras aéreas reportan que las condiciones de las pistas en el país no están bien, que el dinero suele perderse y que las autoridades no responden. Este es el panorama que ya causó la salida de Latam Airlines, Tiara Air, Lufthansa, Air Canada y Alitalia, entre otras.

 

Latin American Post | David Eduardo Rodríguez

Copy edited by Susana Cicchetto 

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