Venezuela: ONG declaran crisis alimentaria

Las bajas importaciones de alimentos y la escasez llevan al país a una desnutrición infantil severa

Crisis alimentaria en Venezuela 

Con un producción nacional en caída desde 70% a un autoabastecimiento de 30%, las familias más pobres en Venezuela dejaron de consumir los nutrientes esenciales. El 80% de los habitantes solo come dos veces al día desde 2016 presentando un cuadro de desnutrición severa jamás visto en la historia del país.

Los niños son los más perjudicados por la escasez. Los casos de desnutrición infantil son alarmantes y organizaciones no gubernamentales como Fundación Caritas de Venezuela han declarado la emergencia humanitaria en el país por la falta de alimentos y medicamentos. La mortalidad infantil ha aumentado en un 38% y más el 50% de los niños en el territorio nacional sufren de desnutrición. La población se encuentra en un umbral de hambruna a consecuencia de la escasez, la inflación y la falta de políticas públicas para tratar la crisis humanitaria.

Los hospitales en Venezuela a donde llegan la mayor cantidad de niños con desnutrición severa no cuentan con agua potable, fórmulas lácteas para los bebés, ni camas para operaciones. Además, hay déficit de medicamentos básicos en el país que supera el 90% en relación a vacunas, antibióticos, ansiolíticos y antivirales.

La falta de proteínas y de una alimentación balanceada disminuye la capacidad del sistema inmunológico de atacar infecciones y enfermedades. Es así como los casos de desnutrición infantil en los más pequeños se complican por epidemias que habían desaparecido en el país caribeño hace 60 años, pero que ahora cobran la vida de entre 5 y 6 niños que mueren semanalmente por desnutrición en el país en crisis. La curva de riesgo de desnutrición aguda en la población infantil en Venezuela pasó de 8% a 14,5%. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) si la curva llega al 15% el país estaría enfrentando una clara emergencia alimentaria.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en un estudio sobre la desnutrición crónica infantil explica que uno de los órganos más afectado por la desnutrición es el cerebro y a partir de los 36 meses esta situación es irreversible. Una consecuencia de la desnutrición infantil en Venezuela ha sido el incremento de la deserción escolar. Las madres han optado por dejar que los niños duerman en las mañanas para que no desayunen y no son enviados al colegio al no contar con comida para las meriendas.

De no hacer nada para sacar a Venezuela de la crisis alimentaria, el aumento de la malnutrición se producirá también en mujeres embarazadas y las muertes causadas por hambre serán cada vez más recurrentes entre las poblaciones en situación de dependencia como niños, ancianos, enfermos psiquiátricos y presos. El médico infectólogo Julio Castro, encargado de la Encuesta Nacional de Hospitales, señala que la mortalidad materna también se ha incrementado por la escasez. “Entre 2006 y 2016 existe un crecimiento interanual de 10% pero en el último año esta cifra se disparó en un 65% debido al hambre, la falta de medicinas y de atención médica”.

Distintas organizaciones hacen un llamado a atender la problemática y garantizar la seguridad alimentaria cuando hasta ahora el gobierno de Nicolás Maduro no admite que haya una crisis alimentaria y sostiene haber reducido la pobreza a 18,3% y la extrema pobreza a 4,4% en 2016.

 

Latin American Post | Diana Ramos

Copy edited by Laura Rocha Rueda

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