Neymar, un jugador de instintos incontrolables

El astro brasileño se ha convertido en un jugador difícil de manejar, con altercados en casi todos los partidos

Neymar, un jugador de instintos incontrolables

Para quienes admiran el  fútbol estético, Neymar Jr es un jugador ideal. Su técnica con la pelota, visión periférica dentro del campo, vistosidad para el espectador y la pasión que imprime en todos y cada uno de los partidos que disputa son elementos que lo hacen un  deportista único. Sin embargo, también ha quedado en evidencia desde hace algún tiempo que tiene un inminente problema de conducta al jugar.

Con cinco amarillas y una roja en 12 encuentros ligueros disputados, el brasileño del PSG aparece entre los 20 jugadores más amonestados del campeonato francés, un dato atribuido a la sangre caliente que le ha venido acompañando durante gran parte de su carrera.

De igual manera, Ney es el decimosexto jugador más amonestado en la Primera División gala, ránking que encabeza su compatriota el central Dante, del Niza, con siete amarillas y una roja. Lo más sorprendente es que en el equipo parisino, un club que poco se dedica a pegar y que además no tiene tanta necesidad de ello por su dominio en cancha, no hay nadie con tantas amonestaciones como su camisa 10.

Si bien es cierto que el brasileño es uno de los futbolistas en el planeta que más recibe falta ante la imposibilidad de sus rivales de detenerlo, también es igual de cierto que casi siempre responde de mala manera, lo que lo lleva a ser difícil de controlar por su técnico e incluso sus compañeros,  a quienes también les suelta su prenda, así como lo hizo con Cavani hace un par de meses. Con la selección brasileña el caso de violencia tampoco es muy diferente, pues  ha recibido una exorbitante cifra de tarjetas: en  83 partidos que lleva vistiendo la casaca verdeamarela,19 amarillas y una roja,  esta última muy recordada por Colombia luego de que le dio un pelotazo a Pablo Armero y terminó cayéndose a trompadas con Jeison Murillo, hecho que le llevó a cuatro partidos de suspensión.

No obrtante, esto no es lo peor, se dice que muchos de sus compañeros no soportan la personalidad de Neymar dentro del camerino. Bien lo dijo una vez Xavi Hernández, con quien compartió en el Barcelona durante un par de temporadas, cuando aseguró el estelar español que el astro brasileño es incómodo de tratar, es impredecible y además muy inmaduro.

Amanecerá y se verá que termina sucediendo con el explosivo dueño de la magia en el scratch dorado y el elenco parisino. Mientras tanto, queda seguir admirando su buen juego dentro de la cancha y deplorando a la vez toda esa conducta insólita que es muy probable, le impidan terminar siendo uno de los jugadores más queridos del deporte rey.

 

Latin American Post | Freddy González

Copy edited by Laura Rocha Rueda

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