China y Panamá: una nueva era en sus relaciones

Este avance en los vínculos ha sido el resultado de cinco meses de conversaciones entre los dos países

China y Panamá: una nueva era en sus relaciones

Estos acuerdos abarcan un amplio abanico de cooperación en distintos sectores económicos tales como agricultura, transporte, comercio, inversión, energía, finanzas y turismo. Fueron concretados durante la visita del presidente panameño Juan Carlos Varela a Pekín, quien se convirtió en el primer mandatario del país en realizar una visita de Estado al país asiático y que abrió un proceso de contactos bilaterales, que plasmó en la llegada de tres delegaciones chinas a Panamá en las últimas semanas: del Ministerio de Agricultura, de Comercio y del Partido Comunista Chino.

La nueva realidad ha sido posible debido al establecimiento de las relaciones diplomáticas luego de varios intentos fallidos. Ese hecho fue de suma relevancia, ya que implicó el reconocimiento del estado centroamericano del principio de “una sola China” que sostiene la República Popular China y que exige como condición fundamental para instaurar relaciones diplomáticas con cualquier país. Esta política entiende a la isla de Taiwán como una provincia rebelde sobre la cual el régimen de Pekín es soberano y que por ende no conforma un estado independiente. Por lo tanto, Panamá tuvo que cesar las relaciones diplomáticas que mantenía hasta entonces con Taiwán para poder avanzar en el relacionamiento con China, una decisión de envergadura en un contexto de puja diplomática constante, por ser Centroamérica una de las regiones que más apoyo ha brindado a las aspiraciones independentistas de Taipéi.

En los últimos años, entre Centroamérica y la República Popular de China, ha existido un importante acercamiento político, económico y comercial. Este ha sido el caso de Panamá, que ha visto al gigante asiático como un actor significativo en sus planes de aumentar los ingresos nacionales vía cooperación económica, financiera y mediante la atracción de inversiones directas o de cartera.

Desde la óptica de Pekín, estos acuerdos permitirían reforzar la actual posición de China como segundo cliente del Canal de Panamá y aprovechar las ventajas que la ubicación estratégica le aporta a sus propósitos de expansión marítima global. El encargado del Departamento para América Latina del Ministerio de Relaciones Exteriores, Zhao Bentang, se refirió a Panamá como un estado amigo que “está bien posicionado geográficamente, en logística y apertura (y que) puede de forma natural convertirse en una conexión de la Ruta de la Seda marítima del siglo XXI en Latinoamérica y el Caribe".

En este marco, es evidente que China hace frente al desafío de ganar terreno en una región en la cual Taiwán ha encontrado apoyo y en la cual los intereses de Estados Unidos han estado desde siempre muy presentes también. Es una apuesta con implicancias tanto políticas y económicas como geoestratégicas.  

 

Latin American Post | Sofia Cerutti

Copy edited by Laura Rocha Rueda

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