Rajoy vs Puigdemont: ¿Independencia?

Cataluña apuesta el todo por el todo

Rajoy vs Puigdemont: ¿Independencia?  

Read in English: Rajoy vs Puigdemont: Independence?

El viernes 24 de octubre quedará marcado como el día en que España sufrió un hito histórico en su vida cotidiana: la región autónoma de Cataluña declaró su independencia y la respuesta del gobierno español, como era de esperarse, activo el artículo 155 por el cual disuelve el parlamento catalán, el gobierno autónomo y llama a elecciones para diciembre. Sin embargo, la situación es más compleja si se estudia detenidamente, pues la declaración unilateral implica riesgos a la economía que ya sacudieron las bolsas del mundo, riesgos sociales, las marchas convocadas en pro y en contra de la independencia, y el riesgo de cohesión en España y su afectación a todo el continente europeo.

Mientras el 26 de octubre, el entonces presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, hablaba a la prensa y esta esperaba un posible anuncio, el ejecutivo catalán prefirió anunciar que al no haber garantías para elecciones y así contrarrestar el artículo 155 de la constitución, dejaba todo en manos del parlamento. El 27 de ese mismo mes, España se levantó con la tensión que había suscitado el día anterior, pero la jornada hasta ahora empezaba realmente.

El Parlamento de Cataluña aprobó iniciar el proceso para constituir "una República catalana como Estado independiente, soberano, democrático y social". La moción de independencia fue aprobada con 70 votos a favor, 10 en contra y 2 en blanco; 53 diputados de los 135 totales abandonaron el recinto antes de la votación para dejar constancia de su rechazo a la iniciativa.

La aceptación por la declaración de independencia se dio a conocer en todo el territorio español y en Cataluña el júbilo se manifestó al congregar pro independistas que cantaron el himno catalán. Así mismo se solicitaba quitar la bandera española de todos los edificios oficiales.

Lea También: España y Cataluña: las pérdidas de la separación

Pero la celebración estaría rápidamente truncada por el gobierno central español, el cual, bajo un mandato que le había sido otorgado por el senado, le confería a Mariano Rajoy, presidente del gobierno central, disolver el parlamento catalán, destituir al presidente catalán y convocar elecciones en la región autónoma.

Las medidas están amparadas en el artículo 155 de la Constitución española, aplicable cuando una de las regiones del país no está cumpliendo con la legalidad vigente y se subleva en contra del beneficio nacional.

Rajoy en su anuncio público de las medidas tomadas, enfatizó que “son las urnas, las de verdad” las que van a devolverle el control de la región al pueblo catalán.

Para la Unión Europea, la situación no cambia; de manera cuasi unánime, los países han establecido el apoyo a la unión española y al cumplimiento de la ley. Desde la celebración del referendo de independencia el pasado 1 de octubre, la comunidad internacional ha demostrado su apoyo al gobierno central español y abogando por una salida sin el uso de la fuerza.

Cataluña además sufre de división interna, lo que dificulta esclarecer si realmente hay un deseo de independencia consensuado. Las marchas que se han suscitado después del anuncio del parlamento catalán, se han extendido donde el factor común es la falta de consenso; si bien hay sectores Cataluña a favor de la secesión, también hay una buena parte que se opone. En el territorio español, el panorama es similar, el apoyo a ambos bandos se ha podido constatar, lo cual augura un panorama complejo durante las próximas semanas, así como unas elecciones, de llegar a darse, cargadas de mucha actividad y con ideales claramente definidos. Cataluña se apuesta el todo por el todo.

El gobierno central español ha estado asumiendo el control de las dependencias catalanas. Así mismo ha insistido fuertemente en que la policía catalana debe mantener neutralidad y obediencia al gobierno central. Las delegaciones extranjeras catalanas también fueron cerradas por orden del gobierno de Rajoy, solo la sede de Bruselas está operando.

Para los oficiales catalanes, la disolución del parlamento y la destitución del Primer Ministro son ilegales y también demuestran la “represión democrática” de la que son víctimas. Sin embargo, solo hasta esta nueva semana se sabrá qué pasará con todos los agentes oficiales en Cataluña.

Mientras tanto, Carles Puigdemont ha viajado a Bélgica en lo que aparenta ser un escape de las autoridades españolas. Muchos medios han afirmado que el político destinó este viaje en búsqueda de asilo, pero Puigdemont aclaró que su estadía se basa en búsqueda de seguridad más no para solicitar cooperación internacional. 

 

Latin American Post | Carlos Eduardo Gómez Avella

Copy edited by Susana Cicchetto

We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…