Nicaragua: ¿a qué retos se enfrenta dentro del Acuerdo de París?

Estos son los esfuerzos que debe hacer el país centroamericano para luchar contra el cambio climático

Nicaragua: ¿a qué retos se enfrenta dentro del Acuerdo de París?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que el mundo se ha calentado en un 0,85% en los últimos 130 años y se comprueba cuando el aumento de las temperaturas en Nicaragua, uno de los países más vulnerables ante el cambio climático, están en un promedio de 0,7°C en solo cinco años. Aún cuando el 53% de la matriz energética proviene de la energía verde con proyecciones de 90% para 2020, la nación centroamericana tiene muchos que hacer frente a este problema.

El reto para Nicaragua es ahora mayor luego de ingresar al Acuerdo de París (un acuerdo vinculante adoptado en 2015 durante la XXI Conferencia sobre Cambio Climático) para trabajar mano a mano con más de 190 naciones. Estos países  buscan soluciones para combatir el cambio climático y establecer un plan de acción mundial de tres objetivos: fijar el límite de calentamiento global por debajo de 2ºC sobre los niveles preindustriales; limitar el aumento a 1,5°C, lo que reducirá el impacto del cambio climático; que las emisiones globales alcancen su nivel máximo cuanto antes; y aplicar rápidas reducciones basadas en los mejores criterios científicos disponibles.

El gobierno ya ha trabajado en una política nacional de cambio climático con dos grandes enfoques: el desarrollo agropecuario adaptado a los efectos climáticos y bajo en emisiones de carbono; y el desarrollo estratégico del sector energético con la implementación equilibrada de diferentes recursos naturales que aporten energía eléctrica al país pero queda un largo camino que recorrer.

El escenario real en Nicaragua consiste en reducciones en la producción, los rendimientos y el valor de la tierra de los agricultores ocasionados por el cambio climático más los posibles impactos económicos poco alentadores para la producción agropecuaria nicaragüense derivados de los futuros cambios en el clima. Se estima que en 2050, Nicaragua junto a El Salvador y Costa Rica perderán un 40% de producción por esta causa según el estudio Climate change, ecosystems and smallholder agriculture in Central America de la revista Climatic Change. Ahora que Nicaragua está dentro de los acuerdos mundiales, tiene mayor probabilidad de solicitar ayuda a la comunidad internacional para reducir estos efectos al máximo.

La salud es otra arista que verá las consecuencias del cambio climático en la nación y por ende requiere de suma atención por parte del gobierno de Nicaragua. El incremento de las temperaturas puede provocar enfermedades como zika, dengue y chikungunya por la proliferación de los mosquitos transmisores, al igual que infecciones estomacales como la diarrea, debido a la abundancia de las moscas. Desde el 2003 el Banco Mundial desarrolla en Nicaragua un proyecto de adaptación al cambio climático en el sector de abastecimiento de agua de las zonas rurales en Nicaragua con el fin de enfrentar el aumento de la variabilidad meteorológica junto con los impactos negativos que se esperan del cambio climático.

El reto para Nicaragua es trabajar con las temperaturas variantes que sufre el país así como las olas de calor en tiempos de invierno que tiene un efecto directo en la salud. La nación centroamericana debe trabajar a beneficio de estrategias que permitan movilizar la mayor cantidad de recursos para mitigar los daños que provoca el cambio climático.

 

Latin American Post | Diana Ramos

Copy edited by Laura Rocha Rueda

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