Venezuela y su cercanía con Rusia y China

La Casa Blanca ha expresado su preocupación por la relación del gobierno venezolano con Putin y Jinping

Venezuela y su cercanía con Rusia y China

En el año de 1962, Estados Unidos y la entonces Unión Soviética vivían una de las mayores crisis en el contexto de la guerra fría. Uno de los protagonistas en este capítulo fue Cuba, que se convirtió en un importante satélite del país Soviético. Incluso, allí fueron instalados misiles con capacidad nuclear -lo que se conocería como la crisis de los misiles-.

Muchos indicios llevan a pensar que esta situación de rivalidad entre Rusia y los Estados Unidos, nunca se ha llegado a subsanar. Con la llegada de un nuevo jugador a este Póker, la República Popular de China, actualmente se vive una tensa calma en el contexto político internacional.

Si usted se pregunta el porqué de esta introducción, debe tener en cuenta que en el patio latinoamericano hay una disputa territorial centrada en Venezuela. Donde no sólo hay una situación de crisis social, sino también hay un aspecto internacional que ha producido aumentar la tensión entre la Casa Blanca, el Kremlin y el Palacio Presidencial de Taipéi. Quizás los dos últimos han sido los mayores beneficiados debido a los convenios trazados desde la presidencia de Hugo Chávez, donde les fueron otorgadas concesiones de explotación de franjas de tierra ricas en minerales y fuentes de energías fósiles. Ahora el tema se centra en que estos mismos convenios ofrecidos a ambos países, han traído una cercanía de la nación latinoamericana con Rusia y China, quienes además se han perfilado como los principales aliados de Venezuela, a un punto tal de “sostener” el déficit económico del país.  

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Lo preocupante de esta situación es la deuda cada vez más alta con ambas repúblicas. Por una parte, existe un haber de 70.000 millones de dólares con el país asiático. Por otra parte, según información del Ministerio de Finanzas ruso, está la obligación de pagar 3.150 millones de dólares a lo largo de un período de 10 años, incluyendo además 6.000 millones de dólares pagados por adelantado por la petrolera semipública Rosneft a la estatal Pdvsa. Todo esto ocurre cuando por parte de los Estados Unidos se emitió una orden de sanción económica frente a los funcionarios del ejecutivo venezolano.

Cabe resaltar que según la agencia de calificación S&P Global Ratings y Fitch, Venezuela se encuentra en default parcial, tras constatar que el gobierno había incumplido varios vencimientos al término del período de gracia de 30 días. Sin embargo, tras este nuevo plazo otorgado desde Rusia a Venezuela, parece haberse afianzado más la relación entre ambas repúblicas.

Hay un aspecto que no se puede obviar, que es una de las situaciones que infunde mayor preocupación en la casa blanca, es la política armamentista del Gobierno venezolano. Esta incluye armas, aviones y helicópteros provenientes de Rusia y, a esto vamos a añadirle la ubicación geográfica de Venezuela que es relativamente cercana al país norteamericano.

Estas situaciones han marcado un punto tan álgido que en el documento de la seguridad nacional de Norteamérica se reseñan aspectos como "en Venezuela y Cuba, los gobiernos se aferran a los anacrónicos modelos autoritarios de izquierda que siguen fallando a su gente…" y otros tópicos como "China busca llevar la región a su órbita a través de inversiones y préstamos dirigidos por el Estado. Rusia continúa su fallida política de la Guerra Fría…”.

Es así como al analizar estas situaciones políticas, económicas y estratégicas hacen llamativa la cercanía de Moscú y Pekín con el palacio de Miraflores en Caracas. Asimismo, la cercanía entre las 3 naciones produce que se agudice esa tensa calma. Quedará por evaluar las diferentes situaciones que marquen el venidero 2018 con el aumento de la deuda externa en Venezuela y las nuevas medidas financieras a los miembros gabinete encabezado por Nicolás Maduro, impuestas desde el gobierno Trump.

LatinAmerican Post | Julio Abella

Copy edited by Marcela Peñaloza

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