Ser olvidadizo es una buena señal

Tener problemas para recordar ciertos detalles puede significar algo positivo

Ser olvidadizo

Nos resulta curioso, y poco usual, que recordemos con más facilidad un suceso propio y/o de la historia el cual sucedió alrededor de unos 20 años o más, y no cuál fue la primera actividad que realizamos en la mañana. como dónde dejamos las llaves del auto, cuál fue nuestro desayuno, o, en su defecto, si ya tomamos alguno de nuestros medicamentos. Olvidar mínimos detalles y sin tanta trascendencia son el resultado de que gozamos de un adecuado funcionamiento de nuestro cerebro.

La respuesta a este suceso de la anatomía humana está en que la memoria funciona tal cual lo hace una papelera de reciclaje; guarda los datos considerados susceptibles con el fin de que se recuerden fácilmente y se tengan presentes, y borra la ‘morralla’ (conjunto de cosas de poco valor) biográfica. 

El autor del estudio, el profesor Blake Richards, afirmó que: “El cometido de la memoria es conseguir que tome decisiones basadas en circunstancias relevantes y un aspecto importante a la hora de tomar esas decisiones es poder olvidar cierta información”. A la teoría del doctor Richards la soporta también un estudio científico realizado en el 2007, en el que investigadores, a partir de un estudio con resonancia magnética realizado para monitorear el cerebro de 20 pacientes adultos, arrojó como resultado que las personas solemos recordar mejor la información que es contradictoria a la que es repetida o banal; el olvido más allá de lo netamente emocional significa, y representa, una mayor utilidad.

Falta de atención vs pérdida de habilidades cognitivas:

Cuando los episodios en los que perdemos la memoria y olvidamos muchas de nuestras actividades y/o aspectos de nuestras vidas, debemos comenzar a buscar las causas por las que estas ocurren. Sin embargo, muchos desconocen que dentro de las causas más comunes de perdida de la memoria están:

Medicamentos y/o Drogas: antidepresivos, antihistamínicos, relajantes musculares, tranquilizantes, píldoras para la ansiedad y el sueño. Su uso descontrolado y sin una adecuada prescripción médica generará además de perdida de la memoria, efectos adversos y nocivos contra la salud que pueden desencadenar en sobredosis o adicciones.

Alcohol y Tabaco: El excesivo consumo de cigarrillo y alcohol reduce la cantidad de oxigeno que llega al cerebro perjudicando el adecuado funcionamiento de este y de la memoria.

Falta de sueño: Tanto la cantidad como la calidad de este interfieren y afectan los procesos de comprensión, captar información y la capacidad de recordar información disminuye.

Depresión y Ansiedad: Esto afecta directamente los procesos de comprensión, atención, y concentración. Esto reduce la capacidad de pensar claramente y recordar se vuelve más difícil.

Envejecimiento: Como un proceso natural, este genera un mayor nivel de dificultad para aprender cosas nuevas; representa un grado importante en la pérdida de la memoria cuando va acompañado de otra enfermedad. 

 

Latin American Post | Sebastián Muñoz Rodríguez

Copy edited by Susana Cicchetto 

 

 

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